LOS ABRAZOS

Los abrazos son un bien común, con indicadores a la baja; que pena que no se potencie. Su forma espontánea y tierna es un bien preciado, donde dos o más personas comparten una áurea de ternura ausente de palabras, pero con un lenguaje más sencillo y profundo que es la sensación de ser
querido y tenido en cuenta aunque sólo sea por unos segundos o minutos. Cada ser humano tiene mucho que dar y recibir, y en el abrazo se transfiere precisamente eso, en los dos sentidos. Quien da recibe.

Este es el ejercicio que tendríamos que hacer todos (abrazos auténticos): en las calles, en el senado, el congreso de diputados, en una reunión de empresa. ¿Todos quieren y nadie se atreve? ¿El protocolo y los problemas de la economía pueden más?.

Somos seres humanos y sin ropa: idénticos. La ropa es el disfraz -aparte del abrigo-: reyes, príncipes…generales, capitanes, técnicos, diputados, senadores, presidentes de escalera y de países: Todos somos iguales. Incluso nos podemos abrazar, entender y muchas más cosas; sólo hay que quitarse el disfraz de la normalidad (norma mecanicista ausente de humanidad), para pasar de forma muy sencilla a la REALIDAD AUTÉNTICA, LA CUAL, PROPORCIONA FELICIDAD VERDADERA AL ALMA, QUE POSIBLEMENTE ES LA QUE CUENTA PARA TENER UNA CALIDAD DE VIDA PLENA.

Aquí tenéis un video de la ciudad de Valencia donde los abrazos son continuos, según en que momentos.

-click en la imagen inferior-: