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Mente seca y corazón seco
La parte positiva es la siguiente, pondré un ejemplo: algunos hábitats de la tierra, por intrusismo de algunas especies eliminan las especies del lugar ocupado, o sea, lo desequilibran exterminando una especie necesaria para la continuidad del sitio tal como es. Si eso pasa, el lugar va adquiriendo un aspecto posiblemente precario y muy diferente, incluso la vegetación se reciente hasta un extremo. Los humanos: biólogos, antropólogos y guardas de la naturaleza procuran intervenir para instaurar la normalidad a ese habitat amenazado. Si consiguen desplazar o eliminar la amenaza y dejar que la especie dominada empiece a proliferar: el habitat recobra el esplendor que tenía. En la tierra hay una animal que desequilibra multitud de lugares. No queda ni un rincón por amenazar, lo hace a través del aire, agua, tierra y aire. Si ha través de los cuatro elementos básicos, contamina todo. Es penoso decirlo, el animal que sobra en este gran planeta es el hombre. A partir de ese momento: toda la naturaleza y las especies dominadas empezarán a proliferar. Hasta que otra especie dominante repita la historia. Esperemos que no, si queda un resquicio de sabiduría para que realmente gobierne un animal racional con un espíritu limpio y lúcido. Conforme iba escribiendo me venía a la cabeza una película, es la siguiente: El planeta de los simios -muy sabio dicho film y tiene algo de profecía -Si el hombre sigue actuando igual, las calamidades serán muchas. No hablo como profeta, más bien como ignorante y con parte de mi alma. Soy uno más dentro la especie amenazante: el humano. La
ciencia ficción de ahora puede ser el presente del futuro
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