Mente seca y corazón seco


Si, eso es, la mente y el corazón humano se secan. No sabe que hacer, pero…, el día a día, con sus juguetes y preocupaciones no le dejan tiempo para percibir el escozor que está imprimiendo diariamente a su segunda madre que lo mantiene en vida cada día, si, la tierra. El humano demuestra que es capaz de devorar un extremo al otro y exterminar si es necesario. Ningún animal racional en su sano juicio, destruye su casa: el hombre si. Una cuestión está clara, le queda poco tiempo de vida al humano en este planeta tal como se ha entendido hasta hoy. Si la manera de actuar ciega y destructora sigue tal como ahora, la especie humana está a amenazada; fiel reflejo de su futuro, son las espieces que hoy está extinguiendo con su forma de proceder.

La especie humana como animal depredador en estos 200 años han sido muy intensos; desde que se descubrió la máquina de vapor hasta hoy. Si, en pocos años en relación a la historia del hombre en la tierra a destruido parte de la naturaleza, e irónicamente está intentando acabar consigo mismo, inconscientemente, eso parece...: la ambición rompe el saco.

La parte positiva es la siguiente, pondré un ejemplo: algunos hábitats de la tierra, por intrusismo de algunas especies eliminan las especies del lugar ocupado, o sea, lo desequilibran exterminando una especie necesaria para la continuidad del sitio tal como es. Si eso pasa, el lugar va adquiriendo un aspecto posiblemente precario y muy diferente, incluso la vegetación se reciente hasta un extremo. Los humanos: biólogos, antropólogos y guardas de la naturaleza procuran intervenir para instaurar la normalidad a ese habitat amenazado. Si consiguen desplazar o eliminar la amenaza y dejar que la especie dominada empiece a proliferar: el habitat recobra el esplendor que tenía. En la tierra hay una animal que desequilibra multitud de lugares. No queda ni un rincón por amenazar, lo hace a través del aire, agua, tierra y aire. Si ha través de los cuatro elementos básicos, contamina todo. Es penoso decirlo, el animal que sobra en este gran planeta es el hombre. A partir de ese momento: toda la naturaleza y las especies dominadas empezarán a proliferar. Hasta que otra especie dominante repita la historia. Esperemos que no, si queda un resquicio de sabiduría para que realmente gobierne un animal racional con un espíritu limpio y lúcido.

Conforme iba escribiendo me venía a la cabeza una película, es la siguiente: El planeta de los simios -muy sabio dicho film y tiene algo de profecía -Si el hombre sigue actuando igual, las calamidades serán muchas. No hablo como profeta, más bien como ignorante y con parte de mi alma. Soy uno más dentro la especie amenazante: el humano.

La ciencia ficción de ahora puede ser el presente del futuro