Velocidad y capacidad

Corres mucho….¿tienes prisa…?. ¿Quien te espera…? -La nada. ¿Y porque corres?
- La costumbre. ¿Quién es la costumbre? -No lo se. ¿Tienes capacidad para entender todo lo que vives?. - NO, me siento un humano incapacitado. No te equivoques eres un humano atrapado. Lee las siguientes líneas y reflexiona, si lo deseas

La sociedad corre, corre y corre, sin parar. Trenes de gran velocidad. Ordenadores de gran velocidad y capacidad. Móviles de gran velocidad y capacidad. Robots de gran velocidad y capacidad. Coches de gran velocidad y capacidad. Me dejo muchas cosas pero la mayoría cumplen las dos condiciones que esta sociedad pide a gritos sin saber porqué: velocidad y capacidad.

Fijarse lo que sucede: Los psicólogos están desbordados y los siquiatras también,
y los neurólogos no se quedan atrás. Los hospitales están repletos de personas que revientan a través de lo físico o/y psíquico. Los mismos médicos tienen algunas depresiones.

 

No es normal, este proceso de presión y de reducción del fluir natural del ser humano son cada vez más notorios. Incluso durmiendo hay individuos que por exceso de estrés se aprietan excesivamente los dientes y los erosionan. Los datos de los dentistas sobre el aumento de férulas para la protección de los dientes cada vez es mayor.

La capacidad y la velocidad de las máquinas aumenta, e inversamente proporcional se reduce la capacidad de adaptación del individuo: complejos, estrés -por seguir un ritmo que no debe-, competitividad exenta de ética.

El sector de los profesores y maestros está muy dañado: no entiende lo que sucede.
Las bajas por depresión de este segmento laboral son muy elevadas. Los alumnos no entienden nada y los profesores tampoco. Mientras tanto el problema persiste y aumenta.

Las separaciones de pareja es una cuestión normal: La relación hombre/mujer empieza con gran capacidad de amor y con velocidad de vértigo. Al poco tiempo se puede invertir un hecho tan hermoso y natural.

Parece ser que el materialismo exponencial que se está sufriendo en Occidente y que amenaza Oriente es un elemento sinérgico desfavorable. La horrible gestión sobre los descubrimientos científicos y la inmediata puesta en marcha para producir desarrollos tecnológicos masivamente es desbordante.

Parece ser que si no se cambia de paradigma, no hay solución. Esta sociedad parte de soluciones erróneas que generan más problemas, que soluciones.

Desde la política es difícil contar con soluciones lúcidas par el bien común. Están condicionadas por fuertes intereses, que no voy a citar aquí. No obstante, se que hay políticos con una conciencia importante sobre el bien común, en ellos confío, pero la realidad es que están solapados por ese juego de intereses; se están haciendo ciertos huecos, pero tienen que contar con grupos de personas organizadas para apoyar.

La masa social consecuente y consciente elevada a una masa crítica deseable podría crear cambios importantes.

Jaume